Narra Alejandro Silva
La noche pasa demasiado rápido para mí gusto. O será que hace mucho tiempo no dormía tan bien.
Otro día llega y despierto un rato antes de que suene la alarma de mi celular.
Mis ojos recorren una y otra vez esta habitación, en la que viví tantos momentos en el pasado. La que guarda la etapa más maravillosa de mí vida.
Pero no importa cuanto lo intente evitar, porque cuando menos me lo espero me encuentro observándola. Perdida en la tranquilidad de su semblante al dormir