Mundo ficciónIniciar sesiónConsiderando que volvían a tocar al día siguiente, Deborah no permitió que la fiesta se prolongara más que un par de horas, y disimuló su alivio cuando todos votaron por regresar al hotel.
En el ómnibus, Jim advirtió que Silvia estaba inusualmente silenciosa. Durante la fiesta había permanecido con Jo y Claudia a un costado, un poco alejadas del alboroto que rodeaba a los músicos y de los ríos de alcohol que solían correr en esas ocasiones. Ahora apoyaba la cabeza en su hombro, quieta







