Mundo de ficçãoIniciar sessãoPasaron la tarde arreglando la canción que Jim acababa de componer. Fueron horas incómodas para Tom, Liam y Walt, aunque no era la primera vez que quedaban atrapados en el fuego cruzado del malhumor de uno de los Robinson y la indiferencia burlona del otro. No ocultaron su alivio cuando sonó una alarma en el teléfono de Sean, que dejó de tocar y soltó los palillos.
—¿Qué mierda haces? —le espetó Jim—. Esta







