Mundo ficciónIniciar sesión—¡Esto es increíblemente absurdo! —grita Bastian— no puedo creer que nos dejáramos engañar por unas madres que no logran entender que...
—No tienes porque gritar, mejor deja que siga escuchando —le digo al tiempo que jalo mi mano esposada con la de él.
Bastian no dijo nada,







