Mundo de ficçãoIniciar sessãoDurante mucho tiempo he pensado que hablar se convertiría en un pecado que debería ser castigado, pero finalmente me di cuenta de que nadie debería castigarme por expresar con palabras lo que siento.
Hace varios días que he planeado lo que diré y como lo diré y sin embargo el miedo se mantiene presente, envolviéndome en sus largas garras y nublando mi vista y mente.
Debería correr lejos, sin rumbo fijo, solo correr sin mira







