Mundo de ficçãoIniciar sessãoGolpeo la puerta desesperadamente hasta que escucho los pasos de Husein desde adentro.
Husein abre la puerta y me lanzo a sus brazos. Él me abraza de la cintura y el abrazo se extiende durante un par de minutos.
- Te extrañé. – Digo.
- También te extrañé.
Nos separamos para mirarnos a los ojos y resbalo por su cuerpo hasta volver a tocar el piso con mis pies.







