Mundo ficciónIniciar sesiónLa mente no deja de darme vueltas sobre lo mismo, era mi culpa, solo mía, de nadie más, no podía creer que todo hubiera ocurrido tan rápido. Solo estaba segura de que me sentía fatal.
El blanco reluciente de la sala de espera del hospital, hacía que me doliera la cabeza, mi madre estaba dormida en el sillón frente a mí, Bastian estaba a mi la







