Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche ya había caído y yo me sentía fatal, no había recibido ni una sola llamada de Bastian y eso me preocupaba, pero en ese instante el orgullo me vencía, por lo que no le marqué yo tampoco. Estaba en mi habitación acostada boca abajo pensando en todo cuando escuché que alguien tocaba mi puerta.
—¡Adelante! —grito.
<






