Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando todo ese maldito circo había acabado, volvimos a casa, los hermanos Ferrer fueron tan amables irónicamente, de prestarnos a todos sus servicios mandando a sus choferes de prestigio, para que nos llevaran a cada uno a casa, antes de marcharnos Martín me tomó del brazo y me dio una nota, la cual no abrí hasta que estuve sola, la nota decía:
"Tenemos q







