Capítulo 34. Mónica
Salgo de la ducha, me envuelvo en la toalla suave y con olor fresco, que tengo perfectamente doblada en la estantería del baño. La toalla que uso para mi cabello, es idéntica a la que llevo alrededor de mi cuerpo.
Le quito al pelo toda su humedad, busco la mascarilla y la echo por todo mi cabello, apretando para que quede mis rizos marcados.
Cuando abro la puerta del baño, miro por la habitación, por si el imbécil de mi marido ha entrado sin permiso como acostumbra a hacer. Camino hasta la puer