Mundo de ficçãoIniciar sessãoCenamos tranquilamente, después de la tormenta, siempre llega la calma. Necesitamos que se nos pase el momento enfado, para seguir con nuestra última noche. Le envío un mensaje a mi amigo, para que no se preocupe.
YO: Todo bien. Hemos llorado, hablado y ahora estamos cenando tranquilamente. Gracias por estar ahí.
RUSO: Siempre para ti, amigo. Disfrutar de las horas que os quedan. Mañana nos vemos en la oficina de Fernando.
Sonrío,







