...
Andrew Alexander Black
Ya han pasado dos horas desde que mi hermano se fue a casa. Le llamé hace unos minutos para pedirle que fuera a la empresa a revisar que todo estuviera bien. No tengo cabeza para pensar en trabajo cuando mi esposa sigue sin despertar.
—Por favor despierta, necesito que lo hagas—mis lágrimas caen en su rostro.
No quiero que esté así. Me duele tanto como a ella, solo quiero creer que no fue mi culpa esto y que ella nunca asistió a ese hotel.
La culpa se cola en mi pech