Volviendo a la cafetería donde Liam estaba reunido con miembros de la familia Ortega.
- ¡Por favor muchacho! Porque siempre a la defensiva- Le dice Rogelio con un tono de voz condescendiente- Siéntate no te va a caer mal tomarte un café con nosotros.
Rodrigo tiene cara de pocos amigos, al ver como su tío y padre tratan de congraciarse con Liam.
-Señor ¿Qué le puedo ofrecer? -Se acerca la camarera.
-Un café negro ¡Por favor! - Le contesta Liam, observa el pintoresco lugar, los grandes ventanales