Una semana después, Halia se encuentra prácticamente recuperada. Ha estado trabajando como pasante al lado de Liam. Unas cuantos encuentros indeseados con la compinche de Astrid.
La odiosa de Felicia se le ha pegado como una garrapata buscando el más mínimo error. Pero sin ninguna repercusión importante.
-Por fin llegas- La recibe Belinda con un hermosa sonrisa- Tienes que ver los paquetes que podemos usar para la decoración del salón.
- ¡Haa!... ¡Sí! La dichosa fiesta- Dice con indiferencia.