Ese lunes por la mañana se sentía incluso más raro de lo normal. La casa estaba con mucho silencio algo que terminaba siendo raro, después de todo Lisa se encargaba de llenar cada silencioso espacio de la casa con música o incluso cantando ella misma.
– ¿Lisa? – su cuarto estaba vacío y impecablemente ordenado. Nada comparado con el mío, baje trotando las escaleras esperando encontrar a mi hermana en el comedor, pero tampoco esa allí sin embargo el desayuno estaba servido en la mesa junto a una