Ethan se había ofrecido a acompañarme a casa, intente negarme, tenía muchas cosas que pensar y procesar. Pero al final termine por aceptar, tampoco era como si Ethan me dejara ir sola. Caminábamos como siempre en completo silencio. Ya se estaba volviendo una costumbre el caminar en silencio. Y no me molestaba en absoluto
Al llegar a la puerta de casa quise entrar sin siquiera despedirme. Aun las cosas con Ethan no estaban del todo bien. Y no sabía cómo sentirme.
– Espera. Tienes que prometer q