Siempre fuiste tú. Capítulo 34.
Luke y Elisa habían pasado un tiempo espectacular, pero ahora era momento de decirle cuál era la razón por la que había llegado a la casa mucho más temprano.
–Me haces muy feliz, quiero que siempre lo sepas.– Susurra el mientras se acomoda junto a ella en la cama.
–Y tú a mí.– Contestó ella buscando sus labios.
–Me encanta que estemos así, y en este momento por ningún motivo quisiera separarme de tí y de nuestro hijo, quiero estar todo el tiempo con ustedes, es