Lorenzo miró a Pietro con cautela.
Aun ignorando la imagen de su mujer en los brazos del doctor Park, las palabras de sus hijas eran más que suficientes para despertar el lado más oscuro de su amigo.
Aunque Matt quisiera negarlo, sintió escalofríos cuando enfrento la mirada de Pietro.
Era claro en esa expresión sombría, que en su mente ya lo había matado cien veces.
Pietro apretó los labios en una línea recta. Y Lily se sintió aún más pequeña.
Pero como cada vez que sus hormonas la dominaban, s