Lily Y Pietro se miraron con los ojos desorbitados.
- …
- ¡Traba las puertas! – le dijo Lily
Pietro se abrochó su pantalón, Lily acomodó su corpiño.
En un minuto Pietro estaba listo, impecable, como si nada hubiera sucedido, pero Lily, avergonzada, enterraba su rostro entre sus manos.
- Lily – Pietro se preocupó – lo siento, no debí aprovecharme del momento… yo
- ¿Por qué no desprendiste mi camisa? ¡Cómo voy a salir así Pietro!
Lily estaba sentada con la espalda contra la puerta, lo único que