Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlegó la sacó del auto y corrió escaleras arriba —¡Mierda está hirviendo! —una de las empleadas de servicio comenzó a seguirlo.
—¿Señor Lombardi le pasó algo, en que puedo ayudar...?—Juliette sígueme. —Entró a una de las habitaciones de visitas, junto a la mucama pidiéndole que buscara ropa seca y que trajera un termómetro, entró con aquella chica en brazos, a la regadera abríó la llave y la metió bajo el agua.—¡Ángela reacciona nena soy yo Helios! —seguia saran






