Kass
Estaba tumbada sobre algo blandito. Era suave y muy cómodo. No quería despertar y me acurruqué más contra lo que parecía un mullido colchón.
De pronto recordé que me había desmayado. Abrí mis ojos y ¿dónde mierda estoy?.
Era una habitación cálida. Las paredes estaban pintadas en tonos pastel. Estaba tumbada en una gran cama con mantas en tonos rosa palo y beige. Al lado un gran ventanal en el que se movían las largas cortinas de gasa en tonos rosados debido a que las ventanas estaban abie