Kass
Era él, estaba segura pero, ¿qué hacía aquí?. Podía estar en peligro igual que mis amigos así que eché a correr hacia la entrada de la urbanización. Cuando llegué mis ojos no daban crédito a lo que estaban viendo. Los miembros de la guardia real y los de la seguridad de la urbanización estaban tumbados en el suelo inconscientes, o eso esperaba porque me negaba a pensar que estaban muertos. Linda estaba de pie, muy nerviosa y con lágrimas en los ojos.
—Vamos Linda, no tengo todo el día — d