Alex
Me dirigí al puesto de control de la entrada de la urbanización con mis sentidos activados al máximo. El hombre que quería vernos a Kass y a mí podía ser el asesino y si era así no estaba dispuesto a dejarlo escapar.
Aparqué el coche y fui andando hacia el lugar. Dos de los vigilantes estaban hablando con un hombre grandullón de cabello castaño y ojos avellana que estaba fuera de la verja de hierro. Me acerqué y al ver la cara del hombre me pareció familiar.
—Majestad como le dije antes