Jugando con fuego (2da. Parte)
Dos días después
Sídney
Amber
Hay momentos horribles, humillantes, vergonzosos, pero sobre todo nefastos, donde desearíamos evaporarnos en el aire con un simple chasquido de dedos, desaparecer sin dejar rastro, como si nunca hubiéramos estado ahí. Son esos instantes donde el caos de emociones nos golpea con tanta fuerza que respirar se vuelve un esfuerzo consciente. Pero si hay algo más dramático y caótico que cualquier otra situación, es el momento en el que ves a tu exnovio del brazo de otra