Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de largas horas en el centro comercial y de varios momentos en los que Santiago se sentía al igual que Alba a ver su hijo tan feliz, después de haber padecido tanto, el pequeño tomó de la mano a su padre y lo llevó corriendo emocionado a una tienda de juguetes.
Era algo sorprendente para muchas personas que vivían de forma superficial, ver a un hombre tan elegante, con un metro noventa de estatura, jugando como si f







