Estoy a nada de perder la poca paciencia que me queda y cuando eso sucede, realmente me convierto en una persona muy poco racional; incluso doy algo de miedo.
—Gigi, cariño puedes darme más que eso —exige por millonésima vez, Junior, el fotógrafo a cargo de la sesión de fotos a la que tuve que asistir por ordenes de Úrsula—. Quiero más pasión, más fuego cariño... tu mirada esta muy apagada. ¡Maquillaje, rápido! —y casi quiero gritar porque el maquillaje no lograra que mi mirada cambie y mucho m