Siento una aprensión en el centro del pecho cuando lo veo alejarse de mí; mis ojos se tornan acuosos y un nudo se atora en mi garganta. Odio esta sensación de dependencia que estoy desarrollando por Kenneth, pero es algo que no puedo evitar.
—Señorita, entre al auto —la voz de Mike es un sonido lejano en mi mente mientras sigo con la mirada el trayecto que hace el auto de Kenneth antes de abandonar el estacionamiento; le digo adiós con la mano cuando toca el claxon—. ¿Señorita, Gigi?
Me giro ha