— ¡Toc-Toc! ¿Puedo pasar?
Giro mi cabeza hacia la puerta de mi habitación y me encuentro con el rostro de Jared asomando al interior.
Sonrío y asiento.
Regrese mi atención al tocador donde mis productos de maquillaje están esparcidos por toda la superficie; cojo un pincel y algo de sombra azul para comenzar a colorear mis parpados.
— ¿Qué está mal contigo, Gigi? —Lo veo de refilón parado detrás de mí.
— ¿Por qué me preguntas eso? —finjo estar concentrada en mi ojo mientras espero una respuesta.