—¿P-por qué me has dicho eso?
Tomo mi cabeza entre mis manos. De repente me siento fatigada y una sensación extraña en el cuerpo. Hiperventilo cada vez más, no logro controlar los latidos acelerados de mi corazón y las horribles lágrimas a punto de brotar de mis ojos.
—Tranquila, cálmate. Estoy aquí contigo. —Siento sus manos acariciar mi cabello, mas no logro decir nada, mi mente está totalmente embotada—. Toma esto, te ayudará a calmarte...
No sé en qué momento aparece con una botella de agua