New York - Usa.
—Buenos días, amor —susurró Alex y acarició la mejilla de Lolita con los pétalos de una rosa.
María Dolores se removió en la cama, parpadeó un par de veces, y luego sonrió al ver a Alex de pie a su lado.
—Hola —respondió y cuando se sentó los abrazos de Emma y Alexa no se hicieron esperar.
—Feliz cumpleaños, mami —dijo la mayor de las niñas estrechándola con cariño.
—Gracias mi vida —respondió Lolita con la voz entrecortada.
—Muchas felicidades —expresó con dulce voz Alexa