María Dolores sintió como si le clavaran un puñal en el pecho al ver la reacción de Emma, sus orbes se cristalizaron de inmediato, y su barbilla tembló. Miró a Alex, apenada, después de todo lo que él y su familia habían hecho por Emma consideró injusto lo que la niña le gritó.
Alex por su parte se quedó estático sin entender que había pasado minutos antes, no podía negar que la mirada llena de rencor de Emma le dolió; sin embargo, necesitaba conocer los motivos.
—Lo lamento —expuso Lola y se