Samantha les había dicho que se colocaran ropa cómoda, que el paseo al palenque era un trayecto largo. María Dolores se preguntaba que era ese lugar, y Alex le explico que era el sitio en donde se fabricaba de forma artesanal el tradicional mezcal mexicano.
Entonces Lolita se colocó unos pantalones de mezclilla azul marino, había dejado de ser talla dieciséis, para pasar a la doce, y cada que se miraba al espejo sonreía porque estaba recuperando su antigua figura, aunque jamás fue talla cero,