Mundo ficciónIniciar sesiónIgnacio la miró enarcando una ceja, ¿desde cuándo él perdió de vista la frivolidad de su esposa?
–¿Y si yo quiero hijos?
–Ay cariño, adoptamos o alquilamos un vientre, pero yo no voy a deformar mi figura con un niño, no, no, no –repetía al tiempo de negar tambié







