PUNTO DE VISTA DE DENNIS
El sonido de su risa, suave y encantadora, fue lo primero que escuché al abrir los ojos. A pesar del dolor punzante en mi cabeza, no pude evitar sonreír. Esa risa... era suficiente para alegrar mi día, aunque no entendiera qué la provocaba en ese momento.
La observé mientras reía, sentada al borde de la cama, con la espalda hacia mí, hablando por teléfono. Me pregunté con quién estaría. ¿Amie? No podía imaginar a nadie más que ella capaz de hacerla reír de esa manera.