PUNTO DE VISTA DE SANDRA
Salí rápidamente del ascensor. Mis tacones chasqueaban en el suelo al ritmo del contoneo de mis caderas mientras caminaba por el pasillo hacia el despacho de mi padre. Al mismo tiempo, podía sentir los ojos de los demás siguiendo cada uno de mis movimientos. Algunos de los trabajadores que pasaban a mi lado me saludaban, pero yo no giraba la cabeza ni respondía mientras seguía caminando.
Cuando llegué a la puerta de la oficina de mi padre, entré sin avisar. Adentro, mi