Como Logan estaba allí, ella no dijo nada que pudiera dejarle mala impresión.
Natalia, sin embargo, se acercó.
Pero vino a hablar con Cristian.
Se rio: —Señor Figueras, qué casualidad, nos volvemos a encontrar.
Cristian sonrió: —Es toda una coincidencia.
—Hace tiempo que quería invitarle a cenar, pero estuve ocupada y no encontré el momento.
—Jaja, bueno, soy consciente de que tiene una agenda muy llena.
De lo contrario, no habría tardado más de un mes para incorporarse en Tylerty después de su