Al oír las palabras de Carolina, Rebeca volvió en sí.
Ayer, ella se cayó y él no se ofreció a ayudarla.
Ella estaba herida y a él no le preocupaba.
Porque no quería que Natalia malinterpretara, además, era verdad que ella no le importaba nada.
En su mente, los pensamientos y sentimientos de Natalia eran lo único que importaba, ¿no?
No le importaba su vida o muerte.
Si no, ¿cómo pudo tener la actitud que tuvo ayer cuando la vio caer y vio cómo se hacía daño?
Se quedó helada al pensarlo y estaba a