Una vez concluida la cena del Grupo Saucedo, Rebeca y Cristian regresaron a sus respectivas casas.
Carolina se había quedado en la casa de los Estrella durante los últimos días. Al enterarse de que su madre por fin estaba de vacaciones, sonrió radiante.
—¡Mamá, por fin has terminado de trabajar! ¿Podemos salir mañana?
Rebeca le revolvió el cabello.
—¿A dónde te gustaría ir?
Carolina:
—Lo pensaré primero y te lo diré cuando lo haya decidido.
Rebeca:
—Muy bien.
Al día siguiente, llevó a su hija a