Cristian, al darse cuenta de lo que estaba pasando, interrumpió su conversación con el señor Barbero y se dirigió hacia Rebeca.
—¿Estás bien?
Rebeca negó con la cabeza.
—¿Te has torcido el pie?
—Algo así.
Tenía algo de dolor en el tobillo, pensó que era un esguince.
Ver a Cristian cuidar de ella le reconfortó el corazón, pero también le rompió un poco el corazón.
Se había dado cuenta de cómo la miraba la gente a su alrededor.
Sabía que la gente creía que se lanzó a Logan a propósito.
Ahora, aunq