Después de que la secretaria saliera, el ánimo de Natalia se volvió cada vez más pesado.
La tecnología era la raíz del desarrollo de la empresa.
Con Jellene al frente, Furense necesitaba hacer otro avance tecnológico si quería tener un lugar en el mercado de los autos sin conductor.
Pero los avances tecnológicos eran muy difíciles.
Hasta ahora, había invertido unos 70 millones en Furense.
Pero con Jellene saboteándola, el futuro de la empresa era ahora una incógnita, si seguía invirtiendo, si en