Rebeca asintió afanosamente con la cabeza y luego le dijo a Ryan: —Siento no poder ir a cenar contigo.
Ryan le respondió gentilmente: —No pasa nada.
Rebeca se alejó.
Ryan observó sus espaldas mientras se marchaban y fue al comedor a comer solo.
Hacía tiempo que no se tomaba vacaciones.
Dos días después de su encuentro con Rebeca coincidió con el inicio oficial de sus días libres.
No volvió a ver a Rebeca en ninguno de esos dos días.
Cuando llegó a casa, su familia no sabía que hoy tenía día libr