En el acuerdo de divorcio ella dijo claramente que no quería nada.
No había división de bienes ni custodia de Carolina de por medio, y supuso que pronto le avisaría para que recogiera los papeles del divorcio.
Pero habían pasado unos tres meses desde que ella había dejado los papeles del divorcio para él, y no hubo ningún movimiento por su parte.
Ante ese pensamiento, Rebeca levantó la vista y estaba a punto de preguntarle al respecto cuando llamaron a la puerta.
Entonces sonó la voz de Iván en