- Bello durmiente, es hora de despetar.
Hector lanza un silbido hacia perro fiel. Quien está atado a una soga y sentado en una silla.
- Vamos, échenle agua al princeso.
Dice Hector perdiendo la paciencia. Unos de sus hombres asiente y le lanza una cubeta de agua a Perro fiel quien reacciona al instante.
- ¿Qué pasa?
- Al parecer ese golpe que te dí te hizo dormir mucho tiempo.
Dice Hector prendiendo un cigarrillo. Perro fiel le lanza una mirada al notarlo y rebonibar lo ocurrido.
- Pensé que te