- No, no es nada importante jefe.
Dice Jasmin tratando se parecer convincente. Robert frunce el ceño.
- ¿Estás segura?
- Si. Debor irme, tengo mucho trabajo. Si no necesita nada más.
Jasmin camina hacia la puerta y sale rápidamente.
- Menos mal no insistió. Aunque no estaría mal la ocasión para meter en problemas al idiota de Cristian.
Jasmin sonríe.
- Me las pagarás.
Jasmin camina hacia su escritorio, se sienta y empieza a teclear.
Robert se queda pensando en la extraña actitud de su secretar