Apolo
El chofer del Audi me hizo una sutil señal a través del espejo retrovisor y yo incliné la cabeza ligeramente para asentir antes de hacer crujir mi cuello. La puerta del coche se abrió y escuché a Ludovico hablando por teléfono.
—Espero que todo este despliegue de seguridad, sea porque toda la mafia me está buscando y no porque mi padre es un ministro y tiene una bonita diana en la espalda por haber recibido incentivos por debajo de la mesa del bando perdedor. —Sonrió antes de entrar y al