Brianna
Apoyé la frente contra mis manos cerradas en forma de plegaria. Nuevamente estaba rezando porque Apolo estuviese bien, que todo saliese según lo planeado y el amanecer lo trajese de vuelta conmigo. Sano y salvo. Mi mundo completo se sostenía bajo la promesa de que encontraríamos nuestro final feliz y ni siquiera podía pensar en algo diferente.
Para soportar aquella espera, debía ser positiva.
Me incorporé lentamente, la espera me estaba matando, necesitaba mantener la mente ocupada en