Esa sensación de desvanecimiento me llevó a flotar en el tiempo, dejé de escuchar a las personas del salón, para centrarme únicamente en La voz de Isabel "tu ex espera feliz la llegada de su segundo hijo". Perdí la conciencia como tantas veces en esa clase de eventos. ¿Por qué era tan débil? Por momentos, el destello revelador del espacio en el que me encontraba volvía, propiciando que escuchara palabras aisladas en medio de las brumas de mi cerebro.
- Eli - oí a mi madre llamar e intenté abr