JOHN FOSTER
Avril y su osita bajaron las escaleras de la casa, listas para nuestro paseo dominical. Amber lucía un hermoso vestido rosa, mientras que Avril se veía jovial y fresca con esos pantalones de mezclilla y una blusa del mismo color que el vestido de su osita.
Era como ver a «Barbie» y a su hija después de cambiar de accesorios. Era impresionante lo hermosa que se veía Avril de cualquier forma y entonces recordé la noche que pasamos. Esta noche se repetiría y ya tenía en mente un par