Mundo de ficçãoIniciar sessãoAVRIL STEEL
Cada segundo de esa cena fue hermoso, comimos, reímos, recordamos y no fui capaz de pensar en nada más que en él. Me di cuenta de que, pese a todos los cambios que había sufrido mi vida, había algo constante en ella, y eso era John.
Conservando ese buen humor, subimos hacia la habitación tomados de la mano, compartiendo risas en voz baja para no despertar a los niños. Cuando llegamos a la puerta, él se detuvo, como si hubiera un campo de fuerza que







