– No crees en la mala suerte, ¿Cierto? – lanzo, apenas Erick cerró la puerta me levanté para mirar a los ojos enrojecidos de Sara con mis brazos cruzados – porque fui yo quien pagó el vestido de novia – añadí, me volteé a mirar el horizonte – sí, lo vi, tal parece que es cierto lo de no verlo hasta el día de la boda, tal parece que si le trae mala suerte a los novios – hice silencio por unos segundos y ella simplemente no dijo nada, solo me escuchaba permaneciendo quieta detrás de mí – Sara más